La llegada de un bebé supone para la gran mayoría de mujeres una inmensa alegría y una realización personal, sobre todo cuando la concepción ha sido difícil. La triste realidad es que, como en cualquier etapa de la vida, también es posible el desarrollo de cáncer de cérvix y de mama, por ejemplo.
Este último es uno de los más comunes. El resto puede presentarse aunque con menos frecuencia.